«Te vi riéndote mucho con Massa», lanzó Patricia Bullrich en una charla personal con gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés.
El hecho se produjo días después de la reunión del ministro y candidato de Unión por la Patria con los gobernadores del Norte.
Precisamente, la institucionalidad del encuentro fue lo que trató de utilizar como argumento el radical correntino para excusarse por la buena sintonía con Massa.
«Fue un acto institucional», trató de defenderse Valdés, aunque redobló la apuesta y contó que el ministro amagó con ofrecerle un ministerio al jujeño Gerardo Morales. Bullrich no sale de su malestar con los radicales de Jujuy y Corrientes, y pone también la mira en la UCR cordobesa, donde ambos gobernadores renovaron sus contactos con la tropa del radicalismo mediterráneo.
Morales nunca cortó los lazos con el radicalismo mestrista y hay algunos rivales del exintendente Ramón Mestre que sospechan de sondeos del jujeño para que se trabaje a favor de la candidatura de Massa en la capital cordobesa. Territorio en el que, la vertiente radical que conduce Mestre tiene un predominio claro por encima del resto de la UCR; incluidas las facciones que lideran los diputados nacionales Mario Negri y Rodrigo de Loredo.
Sin embargo, hay otros radicales con peso en la capital cordobesa que reconocen que eso puede ser recién en un escenario de ballotage entre Massa y Javier Milei. Antes, no.