El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este viernes que el Gobierno alcanzó en febrero y, por segundo mes consecutivo, el superávit financiero, como resultado del fuerte ajuste y la baja ejecución presupuestaria.
Tal como se esperaba, la continuidad de las políticas de recorte de gasto público que encaró el gobierno de Javier Milei en enero, arrojaron un resultado favorable para el segundo mes del año, aunque un poco más atenuado por el incremento del gasto previsional que representaron los bonos de $70.000 para los haberes mínimos de los jubilados.
A través de la red social X, Caputo compartió los números fiscales del mes finalizado y señaló: “El resultado primario fue de $1.232.525 millones y el resultado financiero de $338.112 millones”. Además, explicó que el resultado primario acumulado fue de $3.243.270 millones (0,5% PIB) y el resultado financiero acumulado de $856.520 millones.
Por otra parte, resaltó los indicadores claves del mes pasado en las cuentas públicas, los cuales concluyeron que “la variación de los ingresos totales en términos reales fue de -6,3% y la variación real del Gasto Primario del -36,4%”.
De esta manera, el titular de Hacienda explicó que en los dos primeros meses del año “la variación real de los Ingresos Totales cayó -2,5% y el Gasto Primario acumulado se redujo en un -38%”.
El brutal ajuste que impulsó el Gobierno para alcanzar el superávit de enero
El Centro de Economía Política de Argentina (CEPA) presentó un informe donde explica que el superávit fiscal que alcanzó el gobierno de Javier Milei en enero «se logró a costa de ausencia de gestión y caída real de las jubilaciones y prestaciones sociales».
En el estudio se da muestra de que superávit se alcanzó mediante una «ausencia de gestión del Estado, el congelamiento en las partidas de gasto, el no pago de los subsidios de energía y la licuación de las partidas vinculadas a prestaciones sociales».
Según los datos del CEPA, en el mes de enero el resultado fiscal alcanzó los $2.010.746 millones -antes de intereses- y de $ 518.408 millones -después de pagar los intereses de deuda-.
En este sentido, explica que los gastos en enero se desplomaron especialmente como resultado de reducciones en las prestaciones sociales, subsidios y obra pública. «El gasto se redujo 40% por la nula gestión del gobierno», indicaron.