Fuentes al tanto de las negociaciones, que llevaron casi en soledad Bullrich y Larreta, afirmaron que el jefe de Gobierno pidió retener la presidencia de la Legislatura porteña y del Concejo de la Magistratura de la Ciudad.La caída de Bullrich en la Ciudad que reflejan las últimas encuestas aceleraron la negociación. Larreta sigue conservando una buena imagen en el distrito que le toca administrar.
La Legislatura porteña está actualmente en manos de Emannuel Ferrario, un larretista puro. Sus allegados cumplieron con el manual y afirmaron que Ferrario no estaba al tanto de ninguna negociación para que continúe en el cargo en un eventual gobierno de Jorge Macri. Pero aclararon que Ferrario es orgánico y si le piden que se quede en el cargo, se quedará.
«Si se da el milagro que Patricia sea presidenta cambia todo, en ese caso Emma Ferrario va a acompañar a Horacio como vicejefe de Gabinete», explicó un dirigente de primera línea del PRO.
Otros de los lugares reclamados por el jefe de Gobierno en la negociación fue la presidencia del Consejo de la Magistratura, que comenzará a discutirse el 24 de Octubre, después de la primera vuelta. En esa posición estratégica, Larreta quiere ubicar a Diego García de García Vilas, actual jefe de bloque del larretismo en la Legislatura porteña.
Esa pretensión de Larreta se choca con los candidatos de Jorge Macri para ese cargo, que son Gabino Tapia y Manuel Izura. Hasta que punto Jorge Macri estuvo involucrado en el acuerdo de Patricia y Larreta es una incógnita, lo que si está claro en el PRO es que su primo, el ex presidente, a lo sumo fue notificado.
Larreta también está interesado en conservar el control de los ministerios de Salud y Educación, como una manera de contener a dos de sus dirigentes más cercanos, Fernán Quirós y Soledad Acuña, que pasaron de candidatos a jefe de Gobierno a quedarse sin nada.
Como sea, la jugada de Larreta cerrar acuerdos en la Ciudad a cambio de un apoyo nacional a Bullrich genera incomodidad en el PRO porque entienden que contiene una lectura derrotista -o precavida- de la elección presidencial.