Alejado de las referencias centralizadas en Córdoba, el candidato de Hacemos por Nuestro País, Juan Schiaretti, levantó el perfil y el tono en el segundo debate presidencial.
Con un mejor manejo de los tiempos y enfocado en sus propuestas, el único gobernador en la carrera hacia la Casa Rosada volvió a marcar sus diferencias con el kirchnerismo y con Juntos por el Cambio, mientras que también aprovechó sus momentos para, con un énfasis menor, tomar distancia de la propuesta de Javier Milei, la que definió como “un viaje a lo desconocido”.
Más suelto que durante el primer debate, el gobernador también elevó el tono, retrucó cuando fue necesario, acusó a los candidatos de UP y de JxC de mentir respecto de la incidencia de las políticas nacionales en Córdoba y se metió con temas calientes de la agenda, como los hechos protagonizados por Martín Insaurralde y «Chocolate» Rigau.
Como quedó demostrado en el primer debate, el mejor Schiaretti sale cuando puede obligar a sus rivales al repliegue cordobeseando su discurso. Esta vez, le apuntó al candidato de Unión por la Patria en el eje que discutió Producción y trabajo y le espetó: “Massa hablando de producción y de empleo es un fetiche. Es el ministro que llevó la inflación al 140% y el dólar a 900 pesos. Tiene tantos tipos de cambios porque en el Banco Central no hay reservas, están menos 10 como en el chinchón”.