Hizbulá se sacude el polvo de los escombros y vuelve a desafíar a Israel. Por primera vez desde el asesinato de su líder, Hasán Nasrallah, un alto cargo del grupo libanés se ha dirigido al público. “Cuando se va un comandante, otro aparece”, ha dicho el vicesecretario general de Hizbulá, Naim Qassem, este lunes en un discurso televisado.
“Pese al asesinato de Nasrallah y de varios de sus comandantes, Hizbulá continuará por el mismo camino, y la Resistencia Islámica continuará con su lucha de apoyo para dar la victoria a Gaza, a Palestina, en defensa del Líbano y en respuesta al asesinato de personas inocentes”, ha subrayado Qassem que, mientras no se escoja a un secretario general, ocupa este puesto.
A su vez, Qassem ha asegurado que el grupo chií “está preparado para una confrontación terrestre con el enemigo” y que Israel “no ha sido capaz” de destruir sus capacidades militares pese a la campaña de bombardeos masiva iniciada hace justo una semana. Al menos 1.030 personas han muerto en apenas siete días. Una de las cuales ha sido el secretario general de Hizbulá, Hasán Nasrallah, asesinado por un bombardeo masivo en Beirut el viernes. Aún se desconocen el número de víctimas civiles de ese ataque, pero se prevé que sean centenares ya que seis edificios residenciales se desplomaron en segundos.
“Elegiremos a un secretario general lo antes posible, según el mecanismo establecido en el partido”, ha aclarado Qassem este lunes. “En caso de guerra, siempre tenemos alternativas a los líderes: cuando se va un comandante, otro aparece”, ha dicho el número dos de Hizbulá. Con un tono sereno, ha mandado un mensaje de sosiego a sus seguidores: “calmaos, las opciones serán fáciles porque tenemos todo claro y estamos unidos”.
En la opacidad que caracteriza al grupo, Qassem no ha ofrecido más detalles sobre la posible sucesión de Nasrallah. El nombre que más se baraja es el de Hashem Safi al Din, jefe del Consejo Ejecutivo del grupo y primo del difunto. A su vez, el Líbano aún espera en vilo los detalles sobre el funeral de Nasrallah, que implica grandes riesgos para la seguridad, ya que podría ser objetivo de los ataques israelíes.
«Israel no logró sus objetivos»
Durante las dos últimas semanas, Hizbulá ha recibido golpes sin precedentes en sus cuatro décadas de historia. Desde la explosión de miles de dispositivos electrónicos de comunicación de sus miembros hasta los ataques que han arrasado con toda sus altos comandantes, el grupo libanés se halla en un punto de inflexión. “Nuestra marcha continúa y Hizbulá continúa con sus objetivos; seguiremos con el sistema de comando y control con los mismos pasos que habías diseñado”, ha defendido Qassem dirigiéndose a Nasrallah. A su vez, ha anunciado que el grupo está abordando “los planes alternativos” diseñados por el clérigo sobre el liderazgo de la formación y ha negado las afirmaciones del Ejército israelí sobre la muerte de una veintena de altos cargos de Hizbulá en el bombardeo que mató a Nasrallah.
“Israel no logrará sus objetivos”, ha constatado Qassem. “Nos enfrentaremos a cualquier posibilidad y estamos preparados si los israelíes deciden entrar por tierra y las fuerzas de resistencia están preparadas para un enfrentamiento terrestre”, ha añadido, a medida que los movimientos de tropas hebreas en la frontera libanesa-israelí continúan. Con un mensaje desafiante, Qassem ha dejado claro que la resistencia de Hizbulá continuará, que están listos para una invasión terrestre –sería una “oportunidad histórica”, dijo Nasrallah en su último discurso– y que seguirán luchando, porque la milicia-partido político no ha colapsado después de todos estos duros golpes.